La levadura roja de arroz es una levadura llamada Monascus purpureus, que se obtiene al fermentar el arroz blanco. Cuando se fermenta el arroz, crece sobre él un hongo (moho), el “Monascus Purpureus”, que va adquiriendo un color rojo a medida que se extiende.
En Asia se ha usado tradicionalmente como colorante para la comida, para colorear carnes y otras comidas en general, pero también ha sido usado secularmente en la medicina china, para combatir problemas digestivos y cardíacos.
Durante el proceso de fermentación se generan distintas sustancias beneficiosas para el organismo, entre las cuales encontramos algunas estatinas del tipo monacolinas, y en concreto la monacolina K. En su composición también encontramos ácidos grasos, fitoesteroles, isoflavonoides y los pigmentos que le confieren su característico color rojo.
Las monacolinas presentes en la levadura roja de arroz, K y L, inhiben la HMG-CoA reductasa, que es una enzima que participa en la síntesis del colesterol.
Tal como avala la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la monacolina K de la levadura roja de arroz, es capaz de inhibir la síntesis del colesterol en nuestro cuerpo, reduciendo la presencia del colesterol-LDL, conocido como colesterol malo, en la sangre. Sus principios activos, se encargan de controlar el nivel de colesterol cuando detectan un nivel alto en la sangre.
La levadura roja de arroz está disponible como suplemento alimentario, sin tener que recurrir a los fármacos de síntesis, y la propia AESAN, regula la cantidad de monacolina K saludable para nuestro organismo en dosis diarias de 10mg.
Por otro lado, como hemos comentado, la levadura roja de arroz, tiene presente otros compuestos, como las isoflavonas y los esteroles, que podrían actuar como coadyuvantes en sus propiedades, para disminuir los lípidos en sangre.